Hoy, los alumnos del Ciclo de Mediación Comunicativa de primer y segundo curso, hemos recibido la visita de Lili, delegada de ASOCIDE Castilla y León, y Tamara, su "secretaria" o asistente personal que además es mediadora comunicativa.
Lili es un persona con sordoceguera. Nació con deficiencia auditiva, pero entonces no presentaba discapacidad visual, que sí apareció con los años. Ella tiene Síndrome de Usher tipo II y cuenta con un Implante Coclear.
A través de sus experiencias personales nos ha adentrado un poco más en el mundo de la sordoceguera, dejando claro que todavía sigue siendo una discapacidad invisible, a pesar de que cada vez el uso del bastón rojo y blanco haya aumentado.
Tamara nos contó su experiencia como mediadora comunicativa y nos explicó las dificultades que presenta el servicio de mediación ya que las jornadas laborales cuentan con muy pocas horas semanales, aunque estas hayan aumentado con respecto a otros años, y dificultan la intervención con los usuarios pues las horas destinadas a trabajar con ellos son bastante inferiores a las necesarias.
Ambas nos explicaron la importancia de que las personas, en este caso mediadores comunicativos, realicen voluntariado con ellos y con otras entidades que estén relacionadas con nuestra futura profesión, ya que es enriquecedor para nosotros y la teoría es muy distinta a la práctica y porque es prácticamente imposible contratar a tantas personas para momentos puntuales porque no cuentan con el presupuesto necesario para ello.
A continuación dejo unas fotos de la pequeña conferencia de hoy en la que también hemos contado con dos personas intérpretes de LSE, María y Noelia: